
Desde la publicación en Interviú de un reportaje sobre las condiciones laborales de las madres que trabajan en las tiendas de moda Zara a la redacción de esta revista no dejan de llegar testimonios nuevos que se suman a los ya incluidos en el reportaje, pero también de otros comercios del sector sobre jóvenes que sufren el mismo problema y otros más graves. Pero lo más destacable, tras la tormenta en el consejo de Inditex que se generó tras la publicación, fue la llamada telefónica de un joven extranjero para contar que en su trabajo, camarero de una conocida franquicia de restaurantes en el centro comercial La Vaguada de Madrid, le habían hecho firmar la baja voluntaria junto con el contrato de trabajo. Es decir, que cuando el empresario quisiera podía despedirle sin derecho a indemnización, simplemente haciendo efectiva esa baja voluntaria. El ministro Corbacho va a tener que hacerlo mejor para velar por los derechos laborales de los trabajadores.




